Digitopuntura, ven hazlo tú

Digitopuntura, ven hazlo tú

Es el masaje recibido sobre los puntos de acupuntura. Con nuestra intuición y guiados por las sensaciones que sintamos recorreremos nuestro cuerpo con la bolita de cristal de venta en muchos establecimientos de juguetería.

PROCEDIMIENTO A SEGUIR

Coloca la bola en el cuenco de la mano

Masajea ambas manos colocando la bola y apretando. También puedes pasar la bola por el dorso de la mano. Ayuda a combatir el estrés.

Puedes darle también masaje a otra persona en la espalda, sin apenas esfuerzo. También puedes darte masaje a tí mismo en las zonas a las que llegues. Incluso en la cabeza y cuello. Además de piernas y brazos.

Mientras estás sentado realizando otras tareas o simplemente descansando, puedes hacer reflexoterapia podal colocando una bola en cada pie y realizando movimientos, al mismo tiempo que se presiona ligeramente contra una superficie no deslizantE

Esperamos que lo disfrutes, al mismo tiempo que te curas.

INICIO DE CURSOS 2008

La topiaria: Arte crear auténticas esculturas a partir de la vegetación.

La topiaria: Arte crear auténticas esculturas a partir de la vegetación.

La topiaria o poda ornamental es un arte ancestral que consiste en crear auténticas esculturas a partir de la vegetación.

La topiaria o poda ornamental consiste en dar forma a un arbusto o árbol mediante la poda. El resultado puede dar lugar a jardines geométricos (con setos de formas triangulares, cuadradas, redondas…) o a verdaderas esculturas de fantasía con formas diversas (animales, personajes conocidos…).

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El Clavo de Olor

El clavo de olor pertenece a las familias de mirtáceas, y se utilizan sus flores secas o el aceite que se extrae de ella.

Naturalmente, crece en las tierras ribereñas del océano Índico. Sus capullos son recolectados cuando las partes inferiores pasan del verde al púrpura.

Esta planta se encuentra compuesta por un veinte por ciento de aceites volátiles. Entre sus propiedades más comúnes podemos mencionar su capacidad de ser carminativa y estimulante. Además, es aromática.

De esta manera, los clavos son utilizados para aliviar los vómitos, las flatulencias y las náuseas. En general, son usados para estimular el aparato digestivo.

También, sirven como un antiséptico local muy efectivo. Es un analgésico muy suave que se emplea para mitgar el dolor de muelas.

Es común que se utilicen como una especia en las comidas, especialmente en los postres. Por otro lado, se puede usar en infusión. Para prepararla se pone a hervir una taza de agua, y luego se le agregan algunos clavos de olor. Se deja reposar durante diez minutos.

En el caso del dolor de muelas se pone un clavo junto a la muela que está doliendo, y se mantiene ahí hasta que el dolor desaparezca. Otra opción para aliviar este dolor es poner un poco de aceite de clavo en un trozo de algodón, el cual se colocará junto a la muela que está produciendo la molestia.

Delgadez reduce riesgo de padecer cáncer de seno

Las mujeres con cáncer de seno deberían considerar un incentivo fuerte para evitar engordar: si se mantienen delgadas tienen mayores posibilidades de sobrevivir a la enfermedad.

Una investigación nueva sugiere que por cada 5 kilos (11 libras) que una mujer aumente después de haber sido diagnosticada con cáncer de seno, se incrementa un 14% la probabilidad de que la enfermedad sea letal.

El estudio no es definitivo, pero ofrece la evidencia más fuerte que exista hasta ahora sobre la importancia de controlar el peso, fundamental tras la detección del cáncer de seno.

“Se vio una tendencia importante entre los niveles crecientes de aumento de peso y una mayor mortalidad“, expresó Hazel Nichols, un estudiante de doctorado de la Facultad de Salud Pública Bloomberg de la Universidad Johns Hopkins.

“Factores relacionados con el estilo de vida, las cosas que incorporamos después de un diagnóstico de cáncer de seno, como la dieta y el ejercicio, muestran que pueden repercutir en la supervivencia“.

Nichols dirigió el estudio y reportó el viernes los resultados en una conferencia de la Asociación Estadounidense de Investigación de Cáncer, realizado en Filadelfia.

Los investigadores comenzaron el estudio con un grupo de 4.021 mujeres que habían sido diagnosticadas con cáncer de seno entre 1988 y el 2001 en los estados de Wisconsin, Massachusetts y Nueva Hampshire. Las pacientes suministraron información sobre su peso, altura, historia familiar y los factores de riesgo del cáncer de seno durante entrevistas telefónicas.

Entre 1998 y el 2001, todas las sobrevivientes recibieron por correo encuestas en las que les pedían que actualizaran la información sobre estos aspectos y sus hábitos de estilo de vida, como el ejercicio y la dieta.

Después de un promedio de seis años de seguimiento desde su diagnóstico, se registraron 121 muertes de cáncer de seno y otras 428 muertes que no estaban relacionadas con esa enfermedad específica. Por cada 5 kilos (11 libras) de peso aumentados después del diagnóstico, el riesgo de morir de cáncer de seno o de otras causas ascendió un 14%.

La relación persistió aún después que los investigadores consideraron las diferencias de edades, por la menopausia, el hábito de fumar, y la etapa en la que se encontraba la enfermedad cuando las pacientes fueron diagnosticadas.

El estudio fue financiado por la Fundación Susan G. Komen para la Cura del Cáncer de Seno.

Estiramientos antiestres

Cuello

Relaja los hombros y deja que tu cabeza caiga hacia atrás, sin presionar el cuello. Luego, rota lentamente la cabeza en círculos, estirando sutilmente los músculos. Repite este procedimiento cinco veces. Luego, relájate y rota en la dirección opuesta, nuevamente cinco veces.

Brazos

Estira los brazos hacia el frente con los dedos entrelazados y las palmas hacia fuera, de esa posición levántalos por encima de tu cabeza. Estira los brazos todo lo que puedas. Quédate así por alrededor de diez segundos. Luego, relájate y repita este procedimiento cinco veces.

Brazo, espalda, pierna

Colócate de pie con las piernas ligeramente separadas. Levanta los brazos por encima de la cabeza para luego bajar espalda y brazos perfectamente estirados hasta tocar la punta de los pies. Mantente cinco segundos estirando tratando de tocar más abajo. Repite cinco veces.

Espalda

Acuéstate en el piso sobre tu espalda y apoya los pies en el piso flexionando las piernas. Ahora lleva tus rodillas al pecho, y empuja suavemente la zona lumbar hacia el piso, puedes abrazar las piernas con los brazos. Quédate así durante diez segundos. Luego, relájate, y repite cinco veces.

Pierna y espalda

Apoya palmas y rodillas en le piso (posición de perrito). Lleva la rodilla izquierda hacia el pecho y luego extiende la pierna lo más que puedas hacia atrás. Quédate así alrededor de diez segundos. Luego regresa a la posición inicial y repite este procedimiento cinco veces con cada pierna.